¿Y si apagamos el piloto automático y comenzamos a disfrutar realmente?
Comenzar a sorprendernos, a reír sin parar y a pasar el rato como nos apetezca.
Algo que quisiera destacar en este post, es la capacidad de los turistas de verle el lado bueno y bonito a todo. Mientras los locales vivimos quejándonos de todo lo malo (me incluyo), los turistas disfrutan y aprenden de esas mismas cosas.
Mi punto es: ¿Qué tal si adoptamos esa actitud como un estilo de vida? ¡Seamos turistas en nuestra propia ciudad/país! Disfrutemos de las cosas bellas y de las no tan bellas, veamos -pero de verdad- la tierra que nos vio crecer con ojos de turistas.
Vivamos cada día como si fuera el último día de vacaciones, aprovechemos al máximo y no permitamos que nada ni nadie nos maltripee el viaje, caminemos y bailemos bajo la lluvia, como si lleváramos puestas botitas de lluvia.
Cuéntame, ¿qué es lo que más valoras tú de tu día a día cuando estás de vacaciones? ¿te comprometes a cambiar de actitud?

xo, Gaby.
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