Fernando

Hace un año, al caer la noche de un día como hoy, en algún lugar de Panamá, la vida nos estaba arrebatando a un ser de luz: padre de familia, esposo de alguien, amigo, mentor, compañero de trabajo, líder de equipo pero sobre todo un gran ser humano.

Todavía puedo recordar cada momento y nuestras reacciones justo después que nos dieron la noticia que FLV había fallecido. Lo sigo llevando en mi mente, y el momento se repite en cámara lenta, como si hubiera pasado apenas ayer.

Jennyfer, Fernando y yo en el Kick Off de Gerencia FY2018

Estábamos JH y yo en una -como me gusta llamarle- reunión creativa en la oficina tipo 6:45 pm, picando las 7 de la noche, cuando nos llama la Gerente de Recursos Humanos para preguntar si habíamos hablado con FLV en las últimas horas, y si sabíamos donde estaba…

Aquel día, el señor Fernando había pasado tooodo el día trabajando desde el departamento de Mercadeo, esa fue su manera de despedirse… El decía: (en sus palabras) que esa semana iba a aprovechar para pasar todo el tiempo que pudiera con nosotras (somos un equipo de puras chicas), porque la siguiente semana se iría de vacaciones a ver a su hija, quien estaba en el extranjero.

Recuerdo lo feliz y emocionado que estaba con el viaje para ver a su hija y como le brillaban los ojos de felicidad al mencionarlo.

Esta fue una de las últimas fotos que nos tomamos con Él… 10 días antes, en la celebración del Fin del Rush FY2019.

Los meses posteriores a su partida fueron un reto tremendo para el equipo.

Recuerdo como cada día que pasaba, se me hacía más difícil ir a la oficina y todavía meses después de su partida, seguía diciendo cosas como “Sí, voy a comentarle al señor Fernando a ver que piensa de eso” o cuando pedían algo directamente relacionado a lo que él hacia o sabía hacer, a pesar de haber compartido la información con el resto del equipo, todavía me quedaba esa sensación de que me faltaba decirle a alguien más, una sensación horrible…

En mis 8 años, esos fueron los peores meses de toda mi trayectoria en la firma, (superando por mucho aquel año en el que nos tocó lidiar con un ambiente tóxico) como pierdes el control de todo por la ausencia de una persona que de alguna manera estabilizaba todo en el departamento. Volver a armonizar al equipo ha sido difícil y todavía hoy sigue siendo un reto.

El señor Fernando fue una persona que nos apoyó muchísimo en esos momentos en los que nadie más lo hacía y en lo personal, fue alguien que siempre creyó en mi aún cuando yo misma no podía hacerlo.

Así era Él, una persona capaz de hacerte ver tu propio potencial, siempre viendo el lado bueno de las personas, te invitaba siempre a buscar soluciones creativas ante las situaciones adversas y a auto-analizar de que manera podías ser un mejor profesional. De él, aprendimos muchas cosas y todavía hoy me sigo preguntando en situaciones concretas: ¿Qué hubiera hecho el señor Fernando?

El señor Fernando era una persona especial. Sumamente inquieto, activo y con un corazón gigante, siempre dispuesto a ayudar, aunque eso significara ir más allá de sus labores. El era la definición de la frase: “Dar esa milla extra”.

Recuerdo que al principio, cuando se unió al equipo, se me hizo un poco difícil llevarle el ritmo a él y a su personalidad, siempre se lo dije. Cuando nosotras empezábamos a ‘gatear’ con las ideas, él ya iba tomando vuelo con el plano en mano…. Y cómo olvidar cuando llegaba al departamento de Mercadeo y revolucionaba absolutamente todo con sus ideas y solicitudes o cuando nos enfrascábamos en debates sobre problemas existenciales o en conversaciones sobre realidades alternas jajaja!

Dicen que estamos todos de paso en esta viña del señor… Por lo que escribo este post para nunca olvidar que por mi vida laboral se cruzó un Fernando, pero no uno cualquiera… uno especial, con el que aprendí muchas cosas, que admiré muchísimo y me ayudó a ser mejor profesional.

Te recordaré siempre.