Paseo a Isla Taboga

Este ha sido de esos trips que uno dice: oye, deberíamos vivir la vida así jajaja. Sin mentirles, el jueves mis amigos escribieron al grupo en WhatsApp diciendo: hay que armar una salida, salgamos, y en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos reservando espacio en el ferry para Taboga.

xo, Gaby.

Viajar en tiempo de Coronavirus — Travel Between Books

Me he leído esto y me ha venido muy bien. Algunos consejitos por el blog Travel Between Books a tomar en consideración durante la nueva normalidad. Espero que pronto podamos regresar a como eran las cosas en pre-pandemia.

Estos son tiempos difíciles, todo ha cambiado, nuestra rutina normal, salir a la calle, pasar por tu café camino al trabajo, el tráfico de todos los días y tu oficina, siempre la misma. Todo lo que dábamos por hecho simplemente no es igual: tu casa ahora también es tu lugar de trabajo, ya no vas a tu restaurante favorito los fines de semana, tu comida la trae un repartidor, y tus reuniones se volvieron virtuales.

Viajar en tiempo de Coronavirus — Travel Between Books

Fernando

Hace un año, al caer la noche de un día como hoy, en algún lugar de Panamá, la vida nos estaba arrebatando a un ser de luz: padre de familia, esposo de alguien, amigo, mentor, compañero de trabajo, líder de equipo pero sobre todo un gran ser humano.

Todavía puedo recordar cada momento y nuestras reacciones justo después que nos dieron la noticia que FLV había fallecido. Lo sigo llevando en mi mente, y el momento se repite en cámara lenta, como si hubiera pasado apenas ayer.

Estábamos JH y yo en una -como me gusta llamarle- reunión creativa en la oficina tipo 6:45 pm, picando las 7 de la noche, cuando nos llama la Gerente de Recursos Humanos para preguntar si habíamos hablado con FLV en las últimas horas, y si sabíamos donde estaba…

Aquel día, el señor Fernando había pasado tooodo el día trabajando desde el departamento de Mercadeo, esa fue su manera de despedirse… El decía: (en sus palabras) que esa semana iba a aprovechar para pasar todo el tiempo que pudiera con nosotras (somos un equipo de puras chicas), porque la siguiente semana se iría de vacaciones a ver a su hija, quien estaba en el extranjero.

Recuerdo lo feliz y emocionado que estaba con el viaje para ver a su hija y como le brillaban los ojos de felicidad al mencionarlo.

Los meses posteriores a su partida fueron un reto tremendo para el equipo.

Recuerdo como cada día que pasaba, se me hacía más difícil ir a la oficina y todavía meses después de su partida, seguía diciendo cosas como «Sí, voy a comentarle al señor Fernando a ver que piensa de eso» o cuando pedían algo directamente relacionado a lo que él hacia o sabía hacer, a pesar de haber compartido la información con el resto del equipo, todavía me quedaba esa sensación de que me faltaba decirle a alguien más, una sensación horrible…

En mis 8 años, esos fueron los peores meses de toda mi trayectoria en la firma, (superando por mucho aquel año en el que nos tocó lidiar con un ambiente tóxico) como pierdes el control de todo por la ausencia de una persona que de alguna manera estabilizaba todo en el departamento. Volver a armonizar al equipo ha sido difícil y todavía hoy sigue siendo un reto.

El señor Fernando fue una persona que nos apoyó muchísimo en esos momentos en los que nadie más lo hacía y en lo personal, fue alguien que siempre creyó en mi aún cuando yo misma no podía hacerlo.

Así era Él, una persona capaz de hacerte ver tu propio potencial, siempre viendo el lado bueno de las personas, te invitaba siempre a buscar soluciones creativas ante las situaciones adversas y a auto-analizar de que manera podías ser un mejor profesional. De él, aprendimos muchas cosas y todavía hoy me sigo preguntando en situaciones concretas: ¿Qué hubiera hecho el señor Fernando?

El señor Fernando era una persona especial. Sumamente inquieto, activo y con un corazón gigante, siempre dispuesto a ayudar, aunque eso significara ir más allá de sus labores. El era la definición de la frase: «Dar esa milla extra».

Recuerdo que al principio, cuando se unió al equipo, se me hizo un poco difícil llevarle el ritmo a él y a su personalidad, siempre se lo dije. Cuando nosotras empezábamos a ‘gatear’ con las ideas, él ya iba tomando vuelo con el plano en mano…. Y cómo olvidar cuando llegaba al departamento de Mercadeo y revolucionaba absolutamente todo con sus ideas y solicitudes o cuando nos enfrascábamos en debates sobre problemas existenciales o en conversaciones sobre realidades alternas jajaja!

Dicen que estamos todos de paso en esta viña del señor… Por lo que escribo este post para nunca olvidar que por mi vida laboral se cruzó un Fernando, pero no uno cualquiera… uno especial, con el que aprendí muchas cosas, que admiré muchísimo y me ayudó a ser mejor profesional.

Te recordaré siempre.

xo, Gaby.

Cómo mantener la salud mental en Cuarentena

¡Hola amigos!

Hace un tiempo que no me pasaba por aquí, pero créanme, nunca me olvido de ustedes. Hoy se me ocurrió escribirles sobre Salud mental en tiempos de cuarentena y que hacer para mantener la cordura en medio del encierro.

Estoy segura que para muchos, al igual que para mi, esto de teletrabajar en cuarentena ha sido todo un reto y luego de un mes entero en esta modalidad, algo que tengo claro es lo fácil y rápido que se nos pasan las horas y como podemos perder el norte al estar trabajando en cuarentena.

Es por esto, que quiero compartirles algunos tips de cosas que te ayudarán a liberarte un poco y sobre todo a sobrellevar el encierro para mantenerte saludable mentalmente.

  • Duerme 8 horas, hidrátate lo suficiente y ejercítate: Disfruta de tu tiempo en familia y de la libertad (no tanta) que te ofrece la cuarentena. Descárgate una app de ejercicios y rétate a cumplirla. Una buenísima es 30 days fitness (la encontrarás en el AppStore) e incluso utiliza ese beneficio que están dando los gimnasios a sus seguidores, por ej. PowerClub o Smartfit que tuvieron que trasladar sus programas de ejercicio a las redes sociales con clases en vivo con sus instructores para que te ejercites en casa.
  • Si estás de teletrabajo, dedica tus fines de semana para ti y cumple con los horarios: Entiendo que en medio de la situación es difícil desconectarse del día a día pero no olvides almorzar ni te quedes trabajando más tarde de lo acostumbrado, recuerda que aunque estes tiempo en casa conectado, igual sigues teniendo una familia con quien debes compartir y necesitas un espacio para liberarte de la carga del trabajo. Evita la híper conexión.
  • Desempolva esa vieja cámara y deja que tu creatividad fluya: Estoy segura que antes de la cuarentena, no sacabas el tiempo para hacer eso que tanto te gusta hacer, ej. Fotografiar, Pintar, Bailar. Pues, este es el momento ideal para regresar a esos olvidados pasatiempos. Es importante que puedas mantener tu mente ocupada y creativa en otra cosa que no sea: el trabajo o las noticias del día sobre COVID, que ciertamente pueden resultar abrumadoras.

Espero que estos consejos hayan sido de utilidad. ¿Qué tal si me cuentas cuál ha sido tu forma creativa de mantener tu salud mental?

Un abrazo!!

xo, Gaby.

Día en Yate a Taboga

Estuvimos varias semanas organizándonos para lograr este trip. Unos amigos de mi Tía Chantal + unos amigos míos, y con eso armamos el trip para alquilar el Yate que por 3 horas nos dejaba disfrutar cerca de la Isla Taboga.

Al final cada uno pagó como 60$ para el alquiler del Yate + 10$ para comprar cosas y hacer carne asada en el yate.

xo, Gaby.

¿Y si apagamos el piloto automático?

¿Y si apagamos el piloto automático y comenzamos a disfrutar realmente?

Comenzar a sorprendernos, a reír sin parar y a pasar el rato como nos apetezca.

Algo que quisiera destacar en este post, es la capacidad de los turistas de verle el lado bueno y bonito a todo. Mientras los locales vivimos quejándonos de todo lo malo (me incluyo), los turistas disfrutan y aprenden de esas mismas cosas.

Mi punto es: ¿Qué tal si adoptamos esa actitud como un estilo de vida? ¡Seamos turistas en nuestra propia ciudad/país! Disfrutemos de las cosas bellas y de las no tan bellas, veamos -pero de verdad- la tierra que nos vio crecer con ojos de turistas.

Vivamos cada día como si fuera el último día de vacaciones, aprovechemos al máximo y no permitamos que nada ni nadie nos maltripee el viaje, caminemos y bailemos bajo la lluvia, como si lleváramos puestas botitas de lluvia.

Cuéntame, ¿qué es lo que más valoras tú de tu día a día cuando estás de vacaciones? ¿te comprometes a cambiar de actitud?

xo, Gaby.

Sueño cumplido: Visitar la Ciudad del Amor

Todavía no puedo creer que me armé de valor para cumplir este sueño.

Hace unos meses, me dije: YOLO (You only live once) y pum, busqué un pasaje barato a París por 28 días y sin mirar fecha y pum, lo compré. Ya luego me ocuparía de los premisos en el trabajo, supuse en ese momento.

Resulta que la fecha que escogí para viajar fue terminando el invierno (más o menos) en Febrero, justo en el mes del amor y la amistad.

La ruta fue: Panamá – Países Bajos – París

14 horas de vuelo pero feliz en París. Una vez en el aeropuerto de París, tomé el tren directo a Gare Du Nord. Una de las estaciones más grandes y concurridas que tiene la ciudad de París.

Si, como podrán imaginarse pues me di esta señora perdida en la estación de Garo du Nord y allí pude confirmar lo que todo el mundo me decía de los Franceses: «Que no les gusta hablar Inglés». Pues si, estuve 1 hora caminando de un lado a otro intentando comunicarme con Franceses que apenas notaban que intentaba comunicarme en Inglés pues se daban la media vuelta.

No fue hasta que, cruzada con los idiomas, pues empecé a hablar Spanglish (más español que inglés) y me lograron ubicar amablemente dónde estaba la salida.

Tuve la suerte que siguiendo la recomendación de mi prima Kathina pues busqué un Hostal super cerquita de esta estación y tan solo una cuadra después de haber salido de la estación, pum, allí estaba mi Hostal.

Cuando llegué, no lo voy a negar, sentí que el mundo me daba vueltas del terror que sentía… y no, nada que ver con el hotel, la ubicación ni nada. Sino más bien, por el susto que me ocasionaba solo pensar que estaba a un vuelo de 14 horas lejos de mi familia, de mi país, de mi zona de confort y de personas que se comunican en mi mismo idioma nativo.

Estaba asustada pero pa’lante (a lo bien Panameño)

Una vez pasé la crisis de ansiedad, me cambié el tshirt, me puse zapatos cómodos y bajé a comer en el Restaurante/Bar del Hostal. Luego me fui a buscar un chip de celular en los alrededores de la zona y en lo que me familiarizaba con el área a pie.

Ya con datos y un poco más relajada, me fui a la estación de Garu Du Nord para comprar tickets de viaje en tren y salí en marcha para encontrarme con un amigo Frances para la cena.

París en realidad es una ciudad bastante gris (como Nueva York), no sé si es por que a ambas fui durante meses de Invierno, pero al final ambas ciudades son tan cosmopolitas que la gente anda en lo suyo, nadie tiene tiempo para pararte bola.

Como me quedé en Hostal, conocí muchas personitas de otras partes del mundo, algunos en mi misma situación, viajando solos. Y el Hostal en la parte de abajo tenía un restaurante sport/bar super concurrido y solo sentarme a ver un juego (que ni me interesaba), pues compartía mesa con otros y aprovechaba para conocer gente. Fue un buen trip.

Estuve unos 20 días recorriendo París a mi paso, luego tomé un Tren y me fui a Amsterdam donde me esperó un amigo Holandés que me recibió junto a su familia por 5 días en su casa. Luego de esto, tomé el tren de regreso que me llevó a París donde estuve 3 días más antes de abordar el avión que me regresó a casa.

xo, Gaby.

El arte de viajar lento

Hace poco tuve la oportunidad de viajar lento y esta vez, recorriendo Paris.

Como no todos entendieron mis razones, quiero hablarles de este modo de viaje y la razón por la que la defiendo tanto.

En la actualidad, vivimos más preocupados por coleccionar banderitas de países visitados, que de entender la esencia verdadera del lugar que visitamos…

Para mí, viajar lento es un arte

Tomarte el tiempo de recorrer la ciudad, contemplarla, entenderla y aprender a amarla de la misma manera que sus locales, eso es arte, un estilo de viaje con ritmos más flexibles.

En definitiva, esto no tiene nada que ver con el budget con el que cuentas. Puedes quedarte en un Ritz Carlton, un hostal o dormir en carpa y de igual forma viajar lento.

Tampoco trata que para viajar lento debas hacerlo sin pasaje de regreso. Significa que debes hacerlo sin la presión de hacerlo con afán, como si fueses a morir mañana. Se trata de tomarse el tiempo y disfrutar cada instante, cada momento.

Al hacer un viaje, de por ejemplo, 18 días con el plan de conocer 8 ciudades. Eso significa que en promedio solo pasarías de 1 a 2 días en cada ciudad. Pero en ese tiempo… ¿Pudiste conocer realmente que hacen los locales en su tiempo libre? ¿Dónde comen a diario? ¿Dónde van a ver los partidos de fútbol cuando juega su equipo favorito? ¿Qué los enloquece o los vuelve un caos?

¿Ahora comprendes?

Viajar lento no es ir y tomarte una foto con el monumento más emblemático de la ciudad o país que visitas… Es poder experimentar cómo viven los locales y esta es de esas cosas que no encontrarás dentro de un museo.

Algunos consejos para empezar a viajar lento

  • Conversa con los lugareños,
  • Averigua los lugares de modas y visítalos,
  • Quédate por lo menos una semana completa en la ciudad,
  • Come como local,
  • Haz lo que hacen los locales en su tiempo libre,
  • Utiliza sus transportes públicos,
  • Permítete perderte por sus calles y descubre sus spots escondidos.

¿Y tú? ¿Ya haz intentado esta modalidad? ¡Cuéntame tu experiencia!

xo, Gaby.

El Salvador lo tiene todo

Sincerándome un poco con ustedes, El Salvador no era un país que se encontraba en mi lista de lugares para visitar (y estoy segura que muchos de ustedes tampoco lo tienen en la mira).

Cuando decidí comprar ese pasaje a El Salvador, lo hice por mero impulso luego de una conversación que tuve con un gran amigo Salvadoreño.

En medio de la conversación, cuándo le pregunté a él sobre lo que hay para ver y hacer en El Salvador, ¿Saben qué me respondió?

«… Para mí, El Salvador es un paraíso»

**, SALVADOREÑO DE 27 AÑOS.

** Y luego empezó a contarme de todos los lugares bellos y cosas divertidas que hay para hacer en su país. **

Si hay algo que he aprendido muy bien es que en definitiva, cuando alguien te asegura una cosa tan linda de su país, debe tener sus buenas razones.

Es cierto que la situación en El Salvador no es la mejor -en especial cuando nos referimos al tema de la seguridad-, pero tampoco es tan mala como la percibimos en el mundo exterior y solo por esto, no deberías dejar de visitar este hermoso país.

Te invito a darle la oportunidad y a dejarte enamorar por sus paisajes, por sus volcanes, por su comida y sobre todo por su gente…

Los Salvadoreños son bien buena gente

Los Salvadoreños son sumamente amables y siempre están aconsejándote sobre que hacer, a dónde ir y que comer. Así de buena gente son.

Debo decir que en mi tiempo de viajera, jamás había encontrado personas tan sonrientes y dispuestas a tener una charla honesta y conmovedora sobre temas socioculturales como encontré en El Salvador.

No debemos dejar de vivir y encerrarnos en una cajita de cristal, andar por la vida con el temor a el qué pasará o a que la cajita se quiebre y esto es algo que Los Salvadoreños saben muy bien. Ellos viven una vida normal, van a estudiar, van al trabajo, se van a pasear, toman el transporte público, salen de fiesta, se reúnen con amigos y van a los centros comerciales (que por cierto en SIVAR tienen unos muy top). Porque simple y llanamente en El Salvador no se esconden y no dejan que el malo gane, sino todo lo contrario, salen y dan la lucha día a día y le demuestran al mundo que los buenos y decentes en El Salvador son cada vez más…

Un paraíso escondido

El Salvador es un paraíso que lo tiene todo y lo mejor es que pude comprobarlo por mi misma.

Así como me sucedió a mí con El Salvador, seguro a ustedes también les pasa o les pasará, porque así somos los seres humanos, porque primero nos enseñan a encasillar las cosas y luego a experimentar en base a lo que la sociedad cree. ¿Y adivinen? No saben lo equivocado que estamos y no saben cuántas cosas geniales y hermosas nos perdemos por dejarnos llevar

El país de las distancias cortas

¿Sabes por qué a El Salvador le llaman así? Porque puedes cambiar de ambiente y paisajes tanto como quieras y todo en un mismo día. Puedes tener playa, sol y arena en la mañana, luego almorzar frente a la montaña con vista a uno de sus majestuosos volcanes y al anochecer cenar en el restaurante más top ubicado en la zona más cosmopolita del país. Y creanme, esto es nada comparado a todo lo que de verdad tiene El Salvador.

Sí, así de increíble es este país.

xo, Gaby.